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EXPERIENCIAS DIARIAS

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February 14 February 16
15 February 2020
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Una cosa a la vez Una cosa a la vez
Fortino Z.
Área Baja California Sur

Por el año 2003, pensé que estaba viviendo mis últimos días de alcoholismo crónico: sólo vivía para beber y bebía para vivir.

Después de pensar qué quería para mí, consideré la idea de cambiar mi modo de existir y el 13 de abril de ese año, acepté la invitación de un compañero que había sido de parranda para ir a un grupo de Alcohólicos Anónimos. Él ya había cambiado. Estaba limpio, alegre, sonriente y sin beber. Yo quería sentir algo similar.

Los últimos tiempos de mi alcoholismo estuvieron llenos de torbellinos emocionales, todo me molestaba, ya no podía estar en paz conmigo mismo, y me dije: “es ahora o nunca”. Fue así como llegué al grupo Nueva Dirección, y desde ese día no he bebido nada que contenga alcohol.

A través del apadrinamiento y del estudio de los Doce Pasos, he podido reconciliarme con la vida, desde el Primer Paso que me invita a aceptarme tal como soy, dejar el pasado y luchar por lo que tengo, que es la vida misma.

Me dijeron que las cosas llegarían por añadidura, una cosa a la vez. Primero, la sobriedad, la reconciliación conmigo mismo y con los demás, y después trabajar con las demás dificultades que van surgiendo día a día.

La reconciliación con un Poder Superior fue placentera porque ya no tenía los efectos del alcohol y ya no estaba solo; si yo le pedía sinceramente, Él podría devolverme el buen juicio para dirigirme a los demás.

Poniendo en práctica los principios del programa, hoy tengo una vida útil. He reparado la relación con mis hijos, a los que tanto dañé. Hoy somos grandes amigos. Con la comunidad en donde vivo trato de guiarme de una manera más sencilla. Ya no soy prepotente y trato de mantenerme dentro del grupo para fortalecer mi sobriedad.
Vida y de la buena Vida y de la buena
Toño O.
Área Chiapas Costa

Llegué derrotado al grupo Porvenir el 15 de mayo de 1991, con el deseo de recuperarme de la gran paliza que me había dado el alcohol. Para ese tiempo había perdido familia y trabajo.

Pero los compañeros me dijeron que ahí, en el grupo, encontraría todo lo que había perdido por mi manera de beber. Y no me mintieron. Hoy, vivo en familia con mi hija, mi yerno y 2 lindos nietos, quienes gracias a Alcohólicos Anónimos no me han visto borracho.

Hoy, con toda franqueza, les puedo decir que me siento muy contento de pertenecer a esta Comunidad y por gratitud me entrego al servicio constante. Porque una vez escuché que servir es vida y de la buena.

Plenitud Digital AA ...