Bienvenido anonymousSettings Log in

EXPERIENCIAS DIARIAS

Search View Month
February 16 February 18
17 February 2020
Title Time Description
Vida tranquila y de fortaleza Vida tranquila y de fortaleza
Antonio C.
Área Sonora Sur

Cuando era niño miraba a los adultos borrachos y yo quería ser uno de ellos cuando fuera grande. Así inicié bebiendo a los 13 años.

De allí empezó el problema con mis padres porque no contribuía con los gustos de la casa. Cuando ya no hallaba qué hacer pensando que mi vida ya no tenía remedio, mi esposa me dijo que fuera a Alcohólicos Anónimos, pues se acababa de abrir un grupo en la localidad. Desde la primera reunión, me di cuenta de que sí era para mí. Ahora vivo disfrutando las cosas, practicando el programa y lo que me ofrece. Comparto con mis compañeros en la transmisión del mensaje, pues en esta Comunidad he encontrado una vida tranquila, llena de fortaleza.
Primero la sobriedad Primero la sobriedad
Salvador R.
Área Guanajuato Centro

En la actividad alcohólica llevaba una vida de desorden, ya no coordinaba mis ideas ni mis acciones. Llegó el momento en que no sabía qué camino tomar. El alcohol me consumía día con día y dominaba mi poca voluntad.

Mi vida se convirtió en un infierno al igual que mi hogar; acabé con la armonía de mi familia, se enfadaron y después de tantas advertencias de que dejara de beber, me abandonaron. Había perdido el trabajo y a mis amigos, y no me importaba, pero perder a mi familia fue un golpe muy fuerte.

Cuando llegué al grupo pedí ayuda para rescatar a mi familia, pero no faltó quien me dijera que lo primero era dejar de beber porque era el más grande motivo por el que tenía problemas, no sólo con la familia sino con todo el mundo: primero lo primero.

Con el tiempo fui entendiendo por qué es importante pensar en la recuperación personal para tener una mejor sobriedad y hacer las cosas con mayor cuidado. El libro “Viviendo sobrio” dice que “cuando nuestra sobriedad tiene una base lo suficientemente firme como para soportar la tensión, entonces estamos listos para trabajar y enderezar a otros aspectos de nuestras vidas”. Y cuánta razón cabe en estas líneas, ya que de nada sirve encontrar trabajo, recuperar el dinero mal gastado o reconciliarse con la familia, sino se tiene una sobriedad firme.

Todo se puede volver a perder si anteponemos otras cosas antes que nuestra recuperación. Es importante tener calma y no desesperarse porque las cosas no salen como uno quisiera, pero con la ayuda de los compañeros y no dejando de asistir al grupo, todo se logra.

Así lo hice; me dejé guiar y con la ayuda del padrino, las cosas se fueron nivelando poco a poco. Regresaron mi esposa y mi hijo, no sin antes pedirles perdón. Volvieron mis buenos sentimientos y con ellos volví a tenerme confianza, a tener fe en el programa y a reconciliarme con mi Poder Superior, al cual le debo todo lo bueno que sucede a mi alrededor.

Plenitud Digital AA ...