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EXPERIENCIAS DIARIAS

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May 19 May 21
20 May 2020
Title Time Description
Por los hijos y padres que puedan llegar Por los hijos y padres que puedan llegar
Jorge P.
Área México Noroeste

Fue en el 2002 cuando llegué a un grupo llamado San José. Fueron momentos atroces donde ya no tenía ganas de vivir, pues por mi alcoholismo y mi drogadicción perdí a mi familia y a mi hijo.

Empecé a beber a los 13 años. En la preparatoria bebía a escondidas de los maestros. Llegaba drogado y dejaba de contestar los exámenes, pues mi mente estaba en los problemas económicos de la casa. Mi madre trabajaba mucho para que yo estudiara, pero el alcohol me estaba ganando la partida.

La mamá de mi hijo, quien en ese entonces era mi novia, padecía ya por mi alcoholismo. Sus padres le decía que me dejara pero ella no entendía. Llegaron las agresiones y yo me prometí, cuando se embarazó, que si mi hijo nacía bien yo dejaría de beber.

Dejamos la escuela, nació el niño y yo no podía parar. Así, decidió dejarme y yo comencé a tocar fondo. Dormía en la calle y mi madre ya no soportaba verme así. Fue gracias a mis hermanos que llegué a Alcohólicos Anónimos. Ahí, en el grupo, fui sirviendo para mantenerme ocupado y vi que me gustaba ser útil y estar sin consumir alcohol.

La relación con mi madre y con mis hermanos comenzó a cambiar para bien. Mi hijo y yo nos vemos y nos llevamos bien, y su mamá se volvió a casar. Hoy sirvo porque pienso en esos hijos que pueden llegar al grupo, por los padres alcohólicos y por todos aquellos que puedan necesitar ayuda.
Vida en sobriedad Vida en sobriedad
Virginia
Área Veracruz Cinco

Tener tiempo de sobriedad da muchos beneficios. Hoy puedo llevar a cabo todas aquellas actividades que por el alcoholismo había olvidado. Puedo disfrutar de mi familia y ser ejemplo de todos los miembros de la familia y amigos.

Como bien dicen los compañeros del grupo, todos seguimos teniendo problemas; la diferencia es que hoy vemos esos problemas con otros ojos y los enfrentamos sin beber, sin alterarnos y sin gritar. Podemos llegar a acuerdos sanos.

Hoy, con mi familia, vivimos en paz. Mi madre ya no padece mis borracheras y resacas, pensando en que algo malo me podría pasar. Hoy tengo la certeza de que todo lo hago por libre albedrío y las decisiones, aunque sean dolorosas, son mías. Los errores son sólo errores y los supero con ayuda del programa.

La vida en sobriedad es lo mejor que me ha pasado y eso es gracias a Alcohólicos Anónimos.

Plenitud Digital AA ...